Puedo abrir la puerta y salir a ver la luna, internarme en el bosque desnuda. Sentir como baja el rocío, como lloran los perros. Escuchar el sonido de insectos que no reconozco. Tengo el privilegio de abrir las ventanas y estar en completa oscuridad. Agudizar los sentidos, disfrutar el silencio. Pero a veces me asalta el infierno en un segundo y esta costumbre ermitaña que tengo, busca el aliento. Siempre es tarde, todo duerme.
"Necesito hacer bellas mis fantasías, mis visiones. De lo contrario no podre vivir. Tengo que transformar, tengo que hacer visiones iluminadas de mis miserias..." Pizarnik.

Comentarios
Publicar un comentario